¿Por qué es importante acondicionar tu edificio?

Blog

¿Por qué es importante acondicionar tu edificio?

Cuando se habla de acondicionamiento de edificios, no solamente se está haciendo referencia a fijar a esa construcción dentro de las normas urbanísticas vigentes, sino también y quizá, sobre todo, a hacer todo lo posible para mejorar las condiciones de vida de los inquilinos. Por eso, no hablamos solo de un arreglo estético u otro que venga provocado por la legalidad, sino también de algo que redunda en beneficio de quienes habitan allí.

Sustituyendo elementos nocivos

Parte de las actividades a realizar en los acondicionamientos de edificios tiene relación con la sustitución de elementos constructivos presentes en ellos y que se ha demostrado con el paso del tiempo que eran nocivos. Es bien conocido el caso del amianto, muy utilizado antaño en aislamientos térmicos y acústicos, o de las cañerías realizadas con plomo. En ambas situaciones, el cambio viene exigido por la peligrosidad que esos elementos tienen para la salud de los inquilinos.

Evidentemente, esta preocupación por la seguridad no se detiene en los elementos constructivos. El mantenimiento de ciertos mínimos a lo largo del tiempo se revela fundamental para conseguir un edificio habitable y seguro. La rehabilitación de fachadas, por ejemplo, es otro tipo de mantenimiento fundamental con varios beneficios a la hora de afrontarlo. El primero de ellos es, evidentemente, el de la seguridad; ya que, gracias a su mantenimiento adecuado, se evitan potenciales problemas posteriores y se pueden prevenir accidentes. Accidentes que, además, suelen tener consecuencias funestas, dado el espacio constructivo al cual nos referimos. Por si eso fuera poco, la rehabilitación de fachadas puede ser una magnífica medida para potenciar el aprovechamiento energético adecuado en el edificio, eliminar fugas de calor, optimizar el gasto y contribuir a una mayor sostenibilidad.

Por último, con la rehabilitación de fachadas puedes emprender también una labor social, ya que se modifican, se mejoran y se actualizan los aspectos de fachadas abandonadas o muy antiguas. Consigues, de esa forma, integrar lugares poco favorecidos, socialmente, hasta conseguir que se fusionen con el resto de la ciudad.

Optimizando la eficiencia energética… y económica

A la preocupación por el medio ambiente se une otra económica. Y es que evitar un derroche energético en un edificio redunda también en el bolsillo de los vecinos, que verán cómo sus facturas energéticas decrecen paulatinamente. Si a esto le sumamos el hecho de que hay multitud de ayudas y subvenciones para realizar este tipo de actuaciones (algunas de ellas estatales y otras muchas son promovidas desde los ayuntamientos), nos daremos cuenta de que las rehabilitaciones orientadas a mejorar la eficiencia energética son unos de los elementos más importantes. Y unos de los primeros a tener en cuenta en cada comunidad.

Varias son las actuaciones que se pueden llevar a cabo, en este sentido. Cambio de ventanas, aislamientos de paredes, aislamiento de techos y suelos, renovación de tuberías, instalaciones de algunos métodos productores de energías renovables… Ahorro y preocupación ambiental van de la mano y logran que esta rehabilitación sea un negocio redondo a largo plazo y desde cualquier punto de vista